Después de la aparición del virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) con una neumonía grave y mortal en Wuhan, China, el mundo cambio drásticamente.

 

COVID-19 se caracteriza principalmente por manifestaciones del sistema respiratorio (fiebre, dolor de garganta, tos y falta de aire). Sin embargo otras manifestaciones como dolor de cabeza, dolor abdominal, diarrea, pérdida del gusto y perdida del olfato son reconocidos como síntomas asociados a esta infección. Los informes sobre cuadros neurológicos están aumentando rápidamente y el dolor de cabeza parece ser la expresión mas común. Esta cefalea puede ser parte de los síntomas iniciales de la enfermedad o bien constituir parte de las manifestaciones prolongadas del cuadro, persistiendo durante días o meses después de resueltos los síntomas respiratorios. En líneas generales se describen 4 formas de dolor de cabeza en el contexto la infección por el coronavirus. La primera de ellas es la que se da en personal de salud por el uso del material de protección personal (uso durante horas de mascaras faciales, barbijos, antiparras, etc.). En este caso el dolor es opresivo y se distribuye como una vincha por encima de los ojos hasta la región posterior de la cabeza -cefalea por compresión externa-. La segunda manera en la cual se presentan los dolores de cabeza asociados a COVID19 es como un dolor opresivo persistente, en toda la superficie craneal y de moderada severidad. Los pacientes que tienen antecedentes previos de migraña configuran la tercer forma de presentación, en la cual los dolores predominantemente pulsátiles (como un latido en la cabeza) recuerdan los que se presentan en dicha cefalea pero con una notable sensibilidad a la actividad física (el dolor cefálico empeora al caminar, correr, andar en bicicleta) y marcada intolerancia a las luces intensas y sonidos fuertes. Por último, la cefalea puede estar originada por la invasión directa del virus en diversas estructuras que conforman el sistema nervioso (meninges, arterias y venas cerebrales). En este caso el dolor recuerda a los propios de la inflamación meníngea (marcado empeoramiento al mover la cabeza, presencia de rigidez de nuca nauseas y vómitos) y es de particular interés pues demuestra la intensa afinidad del coronavirus por el sistema nervioso. Cabe mencionar que otros cuadros neurológicos mas graves asociados a COVID19 pueden presentar cefalea dentro de su espectro sintomático, mas específicamente la trombosis venosa cerebral (obstrucción de venas cerebrales por trombos) y algunas vasculitis cerebrales (inflamación de las arterias del cerebro).

La conducta ante este tipo de situaciones es en primer lugar conservar la calma y consultar a su médico de confianza ya que si bien suele tratarse de cuadros que resuelven espontáneamente, un porcentaje menor de estas situaciones pueden obedecer a otras enfermedades de mayor gravedad que requieren de un tratamiento rápido y preciso.

 

Francisco Muñoz Giacomelli
Medico Neurólogo
MN: 118908  MP: 2272

 

Fuentes Bibliográficas
1) Hayrunnisa Bolay, et al Headache. 2020 Jul;60(7):1415-1421. doi: 10.1111/head.13856.
2) M. Sharifian-Dorche, et al Journal of the Neurological Sciences 417 (2020) 117085
3) Luis Fernando Arriola Torres et al Revista Neurológica Argentina 2020;12(4):271–274

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