Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de deshidratación, ya que tener un nivel elevado de glucosa en sangre, conduce a una disminución en la hidratación del cuerpo. Si los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo que deberían durante períodos prolongados de tiempo, los riñones intentarán eliminar parte del exceso de glucosa expulsándola en forma de orina.

Mientras que los riñones filtran la sangre de esta manera, se pierde mucha agua junto con la glucosa y es fundamental reponerla. Es por eso que los diabéticos tienden a tener más sed cuando sus niveles de glucosa en sangre están demasiado altos. Por tanto, el consumo de agua, puede ayudar a rehidratar la sangre.

Síntomas de la deshidratación:

-Sed
-Dolor de cabeza
-Sequedad de boca y ojos secos
-Boca reseca o pegajosa
-Mareos o dolores de cabeza
-Cansancio
-Problemas de concentración
-Baja diuresis
-Orina de color amarillo oscuro

Como tratar la deshidratación

La deshidratación se puede tratar mediante el consumo líquidos, siendo el agua el mas idóneo, ya que no tiene azúcar adicional. Es importante tener en cuenta que si la deshidratación se acompaña de hiperglucemia (niveles de azúcar en la sangre alto), beber líquidos azucarados como jugos de frutas o bebidas gaseosas azucaradas podría empeorar el problema.

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